Showing posts with label zen. Show all posts
Showing posts with label zen. Show all posts

Sunday, 7 November 2010

Enseñando lo fundamental

Antaño, hace ya muchos años, se utilizaban en el Japón cierta clase de linternas hechas de papel y bambú, con una vela en su interior. Un hombre ciego, que había ido a visitar a un amigo por la noche, recibió de este una de esas linternas para que hiciese el camino de vuelta a casa.
- ¿Para qué quiero yo una linterna? Oscuridad y luz son para mí la misma cosa.
- Se que no necesitas una linterna para encontrar el camino, pero si no la llevas, algún otro podría tropezar contigo, así que es mejor que la cojas.
El ciego partió con la linterna en la mano, pero apenas se había alejado un corto trecho cuando chocó de frente con alguien. -Mira por donde andas-, le gritó al desconocido. -¿Es que no ves la linterna?-
- Tu linterna se ha apagado, hermano-, respondió el hombre.

Carne de zen. Huesos de zen

Thursday, 2 September 2010

Un Buda

En Tokio vivían dos prominentes maestros de caracteres opuestos. Uno de ellos, Unsho, seguía los preceptos del Buda escrupulosamente. No probaba jamás bebidas alcohólicas, ni ingería alimento alguno a partir de las once de la mañana. Por el contrario, Tanzan, no respetaba nunca los preceptos. Comía cuando tenía hambre, y, si le entraba sueño, dormía durante el día.
Unsho decidió ir a visitar a Tanzan. Lo encontró bebiendo alegremente vino, del que se supone ni una sola gota debe tomar la lengua de un budista.
-¡Hola, hermano!- le saludó Tanzan. -¿No quieres un trago?-
-¡Nunca bebo!- exclamó Unsho solemnemente.
-Alguien que no bebe no es siquiera humano- declaró Tanzan.
-¿Quieres decir que me consideras inhumano simplemente porque no consiento en beber líquidos embriagantes?- exclamó Unsho, irritado.-Si no soy humano, ¿qué soy entonces?-
-Un Buda-, respondió Tanzan.

Carne de zen huesos de zen.

Sunday, 22 August 2010

Comprender

Cuando preguntaron a Hung-jen, el quinto patriarca del zen, por que de entre los quinientos monjes qu habia en su monasterio habia elegido a Hui-neng como sucesor suyo, respondio:
"Cuatrocientos noventa y nueve de mis discipulos han comprendido muy bien el budismo, solo Hui-neng no lo ha entendido de ninguna manera. El no es un hombre que se pueda medir de forma corriente; por eso le entregue la tunica de la autentica transmision."
Porque 'no lo ha entendida de ninguna manera'. Una comprension
intelectual no es una comprension: es una decepcion, una ilusion, un sueño, un sustituto. Porque te estas perdiendo lo real y, como no tienes la suficiente valentia para aceptar el hecho de que estas
perdiendo lo real, lo sustituyes. Es una flor de plastico. Lo sustituyes con algo que es falso y asi te sientes muy bien; empiezas a pensar que ya lo tienes, pero ¡no lo tienes! Tus manos estan vacias.
Cuando Hui-neng llego al maestro, este le pregunto una cosa:
'¿realmente quieres saber? ¿lo quieres? ¿quieres saber sobre la
verdad, o quieres conocer la verdad misma? Y Hui-neng dijo: -¿De que me sirve saber sobre la verdad? Dame lo autentico- Y el maestro respondio:
"Entonces ve a la cocina y limpia el arroz para la comida. No vengas a mi otra vez; yo te llamara cuando llegue el momento adecuado."
Pasaron doce años y un dia el maestro declaro:
"Me ha llegado la hora de abandonar este mundo y, por eso, tengo que elegir un discipulo para ser mi sucesor. Cualquiera que piense estar preparado, capaz de ser mi sucesor, debera escribir cuatro lineas delante de mi puerta demostrando su conocimiento. El erutdito mas elevado se acerco durante la noche y en cuatro lineas, maravillosas lineas, realmente hermosas, escribio la esencia misma del segundo principio. A traves de la mente uno no puede llegar mas alla de eso. Escribio: 'La mente es como un espejo. El polvo se acumula en el. Limpia el polvo y conoceras aquello que es.' Completamente cierto, absolutamente correcto. ¿Que mas puede haber?
Nadie pudo hallar nada mal. Y la gente estaba tratando de mejorarlo, pero todos eran intelectuales. No se puede mejorar mas; este es el ultimo punto que la mente puede alcanzar. Y parece logico: 'La mente es como un espejo. El polvo se acumula en el, y entonces no puede reflejar.' Esto es lo que le ocurrio a la mente.
Entonces, dos o cuatro monjes que discutian sobre ello, pasaron
cerca de Hui-neng, que estaba haciendo su trabajo en la cocina. El los oyo y se echo a reir. Estaban comentando sobre esas maravillosas lineas, lo esencial de todas las escrituras. Durante los doce años nadie lo habia escuchado reirse. Se reia. Los monjes lo miraron y dijeron: -¿Que? ¿De que te ries?- Y el repondio: 'Todo es una tonteria, no es verad.'
No podian dar credito a sus oidos. Este hombre, el limpiador de arroz, nadie lo habia visto jamas, ni siquiera meditando. No podian creerlo y. ademas, ellos eran eruditos; asi que rieron de lo absurdo y dijeron: ¿puedes tu mejorarlo?
Hui-neng contesto: 'Puedo, pero tengo un problema, no se escribir. Si vosotros sabeis escribir, os dire algo para que lo escribais.' Pero no se acerco a ellos, unicamente dijo: 'La mente no es en absoluto un espejo. ¿Donde puede acumularse el polvo? Quien sabe esto, lo sabe.'
Lo escribieron en la puerta.
El maestro se enfado y mando a llamar a Hui-neng, y le dijo : "Asi que lo has pillado. Escapate ahora mismo del monasterio. Aqui esta mi tunica, tu eres mi sucesor, pero se se lo digo a la gente te mataran."
Hui-neng escapo. Durante dos o tres dias la gente penso que le
habia ocurrido algo. De pronto vieron que Hui-neng no estaba y que tambien faltaba la tunica del maestro, y empezaron a buscarlo. El mayor erudito, aquel que habia escrito las lineas lo encontro en el bosque y cuando lo apreso, Hui-neng dijo: 'Puedes llevarte la tunica. Tomala.'
Tiro la tunica al suelo y el erudito trato de recogerla pero era demasiado pesada y no pudo levantarla. Sudando, se desplomo en el suelo y dijo a Hui-neng: -Perdoname. He venido por la tunica, pero ni siquiera la tunica esta preparada para mi. Soy incapaz. Lo unico que conozco son palabras y mas palabras. Perdoname... y enseñame algo.-
Hui-neng contesto: 'Enseñar es tu problema; te has eneseñado demasiado a ti mismo, ahora desenseñate, desaprende. Abandona todo lo que sabes. Tus conocimientos son la barrera para saber.'
Zen, su historia y enseñanzas. Osho

Saturday, 7 August 2010

As Sri Dattatreya taught about 4000 years ago, "'It is spontaneous and comes of itself". It cannot come to "normal" people, because the civilized "normal" man is so artificial. He will strive for something and make efforts which prove to be obstacles. He will try to reason, debate, memorize and wrangle to improve his knowledge and the Essence only gets further and further away. To become natural and stop reasoning and calculating often proves to be impossible because he has been conditioned and educated that way. He is always tempted to seek knowledge from someone he thinks has studied more and read more books than himself. This leads to more confusion.

The Master Ma-Tzu summed this up by saying: "Cultivation is an obstacle for attaining the Tao. All you can do is become free from defilements (conditionings). When the mind is tainted with thoughts of life and death or intentional action, they are defilements. Grasping the Truth is a quality of everyday mindedness. Everyday mindedness (spontaneity) is free from intentional action, free from the concepts of right and wrong, taking and giving, the finite or the infinite. All our daily activities should be natural responses to situations as we deal with all circumstances when they arise. All this is Tao".

(...)
The real Masters are the hermits, vagabonds, and disembodied rogues who live in nature's wilds, blown about like leaves in the wind.

Thus Zen must be the simplest of all simple patterns. It can have no methods beyond the spontaneity of natural people. It cannot be preached, for there is nothing to preach. It is the Golden Flower beyond explanation or definition. Children and insane vagabonds are nearer to Zen than most of the people who call themselves Zen masters. Its real history and records are written in the trees, plants and stones, and its only temples and monasteries are the hills, mountains, rivers and clouds. It belongs to nature and to natural man. You will not find it in the cities because it cannot live or survive there.

The first approach to Zen is the first approach to the Absolute Reality. It means you are already Zen just as you are also Supreme Reality. It is only ignorance and delusion of maya which prevents you seeing this. Stop reading newspapers, listening to radio and watching television. Worry not about what you wear or how you are dressed. Stop planning and living in the delusions of a vague future. Live only in the bliss and detachment of the present moment. Cease holding opinions and being well-informed. If you sincerely seek the Absolute, remember only verse 13 of the Book of Ashes:

All the materials of the higher path,
All the foundations for spiritual gain,
All and everything to attain the goal
Are sleeping latent in the human frame.

WHAT MORE DO YOU WANT TO KNOW ?

Hari Om!!!

Monday, 19 July 2010

Pulir la teja

 Es un famoso mondo entre Baso, discípulo de Seigen Nengaku, que era el mismo discípulo de Eno, y su maestro.
 Baso estaba en zazen cuando su maestro le pregunta:
 -¿Qué haces?
 -Hago zazen.
 -¡Qué idea! ¿Por qué haces zazen?
 -Para transformarme en buda.
 El maestro coge una teja de una techumbre y comienza a pulirla.
 Entonces Baso le pregunta:
 -Maestro, ¿cuál es vuestra idea? ¿por qué pules esa teja?
 -¡Quiero hacer un espejo!
 -Pero..¡no lo conseguirás nunca, maestro!
 -¿Y cómo es posible transformarse en buda practicando zazen?- responde el maestro.

La pelota rueda

 Seppe Gisen tuvo una charla interesante con su discípulo Gessha: el mondo de la pelota.
 Un día que el anciano jugaba a la pelota, Gessha le preguntó:
 -¿Por qué rueda la pelota?
 -La pelota es libre. Es la verdadera libertad.
 -¿Por qué?
 -Porque es redonda. Puede rodar por todas partes, no importa en que dirección, libremente.
 Inconciente, natural, automáticamente.

Saturday, 17 July 2010

Una parábola

 Un hombre que paseaba por un campo se encontrtó con un tigre. Dio media vuelta y huyó, el tigre pisándole los talones. Al llegar a un precipicio, se agarró a la raíz de una vieja parra y se dejó colgar sobre el abismo. El tigre lo olfateaba desde arriba. Estremeciéndose, el hombre miró hacia el fondo del precipicio, en donde otro tigre esperaba ávido su caída para devorarlo. solo la parra lo sostenía.
 Dos ratones, uno blanco y otro negro, empezaron entonces a roer la raíz. A su lado, el hombre vio una fresa silvestre de aspecto suculento. Aferrándose a la parra con una mano, pudo alcanzar la fresa con la otra. ¡Qué deliciosa estaba!...

Carne de zen huesos de zen

Tuesday, 13 July 2010

Nada existe

 Cuando eraun joven estudiante de zen, Yamaoka Tesshu solía ir de un maestro a otro. En cierta ocación hizo una visita a Dokuon, que vivía en el monasterio de Shokoku.
 Ansioso por demostrar sus conocimientos, Yamaoka declaró: 'La mente , el Buda y todos los seres vivientes, al fin y al cabo, no existen. La verdadera naturaleza delos fenómenos es el vacío. No hay realización, no hay ilusión; no hay sabiduría ni ignorancia. No hay nada que dar, nada que pueda ser recibido.'
 Dokuon, que fumaba tranquilamente, no hizo comentario alguno. De repente, se levantó y golpeó fuertemente a Yamaoka con su pipa de bambú. El joven estudiante montó en cólera.
'Si nada existe', inquirió Dokuon, '¿de dónde viene esa furia?'.

Carne de zen huesos de zen.

Wednesday, 7 July 2010

La semilla del zen

Un día, Buda iba a sar un discurso y habían llegado miles de discípulos desde kilómetros a la redonda. Buda, entonces, hizo su aparición portando una flor. El tiempo pasaba y Buda no decía nada; únicamente miraba la flor. La multitud enpezó a inquitarse, pero Mahakashyapa, que ya no podía aguantar más, se río.
 Buda le hizo una seña para que se acercara y le entregó la flor, diciéndole a la multitud: 'A vosotros os he dado todo lo que se puede dar con palabras, pero con esta flor entrego a Mahakashyapa la llave de todas las eneseñanzas.'

Zen, su historia y enseñanzas.

Wednesday, 30 June 2010

El zen del Buda

 El Buda dijo: Considero la condición de reyes y gobernantes como meras motas de polvo. Contemplo sus tesoros de oro y piedras preciosas como si fueran un montón de ladrillos y guijarros. Las más finas túnicas de seda me parecen mugrientos harapos. Veo las miradas de mundos de este universo como las semillas de un fruto, y el lago más grande de la India es una gota de aceite en mi pie. Concibo las diferentes enseñanzas sobre la tierra como vanas ilusiones de magos. La más alta concepción de la emancipación se me presenta en el áureo brocado de un sueño, y observo el sagrado sendero de los iluminados como flores que brotan de sus ojos. Veo la meditación como el pilar de una montaña, el nirvana como una pesadilla diurna. Me imagino el juicio sobre el bien y el mal como la danza sinuosa de un dragón, y los ortos y ocasos de las creencias como meros vestigios dejados por las cuatro estaciones.

Carne de zen huesos de zen

Sunday, 20 June 2010

Sesenta y seis veces han contemplado estos ojos las cambiantes escenas del otoño.
Bastante he hablado ya de la luz de la luna,
No me preguntéis más.
Escuchad simplemente la voz de los pinos y de los cedros cuando ningún viento se agita.

Poema de Ryonen

Wednesday, 16 June 2010

Mi corazón arde como fuego

Soyen Shaku, el primer maestro zen que viajó a América, solía decir: 'Mi corazón arde como fuego, pero mis ojos están fríos como cenizas muertas'.
Propuso las siguientes reglas, que él mismo practicaría, día tras día, durante toda su vida:
 Por la mañana, antes de vestirte, quema incienso y medita.
 Retírate a una hora fija. Come a intervalos regulares, con moderación y sin llegar nunca al punto de saciedad.
 Recibe a tus invitados con la mismna actitud que tienbes cuansdo estás solo. Cuando estés solo, mantén la misma actitud que al recibir invitados.
 Observa lo que dices, y, digas lo que digas, ponlo en práctica.
 Cuando se te presente una oportunidad, no la dejes escapar. Sin embargo, piénsatelo siempre dos veces antes de actuar.
 No te lamentes por el pasado. Dirige tu mirada hacia el futuro. Mantén la intrépida disposición de un héroe y el corazón de un niño.
 Al irte a acostar, duerme como si se tratara de tu último sueño. Al despertarte, sal inmediatamente de la cama como si tirases un par de zapatos viejos.


Carne de zen huesos de zen

Friday, 11 June 2010

La Perfecta Senda no conoce dificultades,
salvo en que rehúsa tener preferencias.
Sólo cuando está libre de odio y amor
Revélase plenamente y sin disfraz.

La diferencia de un décimo de pulgada,
y cielo y tierra están aparte.
Si deseas verla ante tus ojos,
no tengas pensamientos fijos a favor ni en contra.

Alzar lo que place contra lo que desplace;
he aquí la enfermedad del espíritu.
Cuando no se comprende el hondo sentido de la Senda,
túrbase sin provecho la paz del espíritu…
No persigas los lazos de fuera,
no mores en el vacío interioir;
permanece sereno en la unidad de las cosas,
y el dualismo se desvanecerá por sí solo.

Cuando, deteniendo la moción, te esfuerzas por ganar la quietud,
la así ganada quietud se halla en movimiento perpetuo.
Mientras te demores en tal dualismo
¿cómo puedes advertir la unidad?

Y cuando la unidad no es totalmente asida,
la pérdida sufrida es de dos modos:
La negación de la realidad exterior es su afirmación
y la afirmación del Vacío [lo Absoluto] es su negación…

Las transformaciones que ocurren en el vacuo mundo que nos enfrenta parecen ser reales a causa de la Ignorancia.
No te esfuerces en perseguir la Verdad,
cesa sólo de acariciar opiniones.

Los dos existen a causa del Uno;
pero ni aun a este Uno te adhieras.
Cuando el espíritu no está turbado,
las diez mil cosas no ofenden…

Si los ojos no se duermen nunca,
de por sí cesan todos los sueños:
Si la Mente retiene su absoluto,
las diez mil cosas son de una substancia.

Cuando el hondo misterio de una Talidad se sondea,
repentinamente olvidamos los lazos externos;
cuando las diez mil cosas se miran en su unidad, volvemos al origen y quedamos donde siempre estuvimos…
Uno en todos,
todos en Uno…
Con sólo advetir esto,
¡terminó toda preocupación sobre el no ser perfecto!

Cuando el Espíritu y cada espíritu creyente no están divididos,
e indivisos son cada espíritu creyente y el Espíritu, entonces fallan las palabras,
pues no es cosa del pasado, presente ni futuro.

Sosan, El tercer patriarca del Zen.

Tuesday, 1 June 2010

No apegarse al polvo

 Zengetsu, un maestro chino de la dinastía T'ang, redactó las siguientes exhortaciones para sus discípulos:
 Vivir en el mundo sin apegarse al polvo del mundo: ese es el camino de todo verdadero estudiante de zen.
 Cuando presencies las buenas acciones de otro, anímate a seguir su ejemplo. Cuando te hablen de su mala conducta, prométete no emularlo.
 Aunque estando solo en una habitación oscura, compórtate como si estuvieras ante un noble huésped. Exterioriza tus sentimientos, pero no seas más expresivo que tu propia naturaleza..
 La pobreza es tu tesoro. No la cambies nunca por una vida fácil.
 Una persona puede parecer un loco y sin embargo no serlo. Tal vez solo esté guardando su sabiduría con esmero.
 Toda virtud es fruto de la autodisciplina. No cae sin más del cielo como la lluvia o la nieve.
 La modestia es la base de todas las virtudes. Deja que tus vecinos te conozcan antes de darte a conocer tú a ellos.
 Un noble corazón jamás se fuerza a sí mismo. Sus palabras son como raras gemas, pocas veces exhibidas y de un valor inestimable.
 Para un estudiante sincero, cualquier día es un día de suerte. El tiempo pasa, pero él nunca queda rezagado. Ni la gloria ni la vergüenza lo inmutan.
 Censúrate a ti mismo, nunca  a los demás. No discutas lo que es correcto o lo que está equivocado.
 Algunas cosas, aunque verdaderas, se tuvieron como falsas durante generaciones enteras. Puesto que el valor de la honradez se reconoce con el paso de los siglos, no hay por qué anhelar una estima inmediata.
 Vive con causa y deja los resultados a la gran ley del universo. Pasa los días en tranquila contemplación.


Carne de zen huesos de zen.

Monday, 31 May 2010

La taza de té

Nan-in, un maestro japonés de la era Meiji (1868-1912) recibió cierto día la visita de un erudito, profesor en la Universidad, que venía a informarse acerca del zen.
Nan-in sirvió el té. Colmó hasta el borde la taza de su huésped, y entonces, en vez de detenerse, siguió vertiendo té sobre ella con toda naturalidad.
El erudito contemplaba absorto la escena, hasta que al fin no pudo obtenerse más. -Está ya llena hasta los toprs. No siga, por favor.-
-Como esta taza- dijo entonces Nan-in, -estás tú lleno de tus propias opiniones y especualaciones. ¿Cómo podría enseñarte lo que es el zen a menos que vacíes tu primero tu taza?-

Carne de zen huesos de zen.

Tuesday, 11 May 2010

cuento de iluminación



En los tiempos antiguos, el venerable Yen Yang preguntó a Chao Chou: -¿Cómo se siente uno cuando no trae algo?- Chou contestó: -Tíralo.-
Yeng Yang dijo: -Si no has traído nada, ¿qué es lo que puedo tirar?-
Chou replicó: -Si no lo puedes tirar, recógelo.-
Con estas palabras, Yeng Yang se iluminó.
...Si desalojas toda tu habitación, todos tus muebles, los cuadros de la pared, la lámpara de araña y todo lo demás, y no dejas nada en ella, cualquiera diría: "Esta habitación está vacía." Este es el sentido corriente de la palabra. Pero desde la perspectiva de Buda, esa habitación está vacía de cosas pero llena de espacio...
..Gautama Buda fue el primer hombre que utilizó la palabra vacío en el sentido de espaciosidad, de espacio infinito. Todas las cosas son sólo forma, pero lo que crea la forma es invisible. Solamente es visible la forma; la energía que la crea es invisible..

Saturday, 13 February 2010


ya no se trata de superar un obstaculo, sino de vivir de manera conciente.. de no elegir cada dia vivir de manera total, simplemente hacerlo... comer cuando se siente hambre, dormir cuando se siente sueño.. al estilo zen, pero estando realmente en el presente eterno..

Una parábola
Un hombre que paseaba por un campo se encontró con in tigre. dio media vuelta y huyó, el tigre pisándoile los talones. Al llegar a un precipicio, se agarró de la raíz de una vieja parra y se dejó colgar sobre el abismo. El tigre lo olfateaba desde arriba. Estremeciéndose, el hombre miró hacia el fondo del precipio, en donde otro tigre esperaba ávido su caída para devorarlo. Solo la parra lo sostenía.
Dos ratones, uno blanco y uno negro, empezaron a roer la raiz. A su lado, el hombre vio una fresa silvestre de aspecto suculento. Aferrándose a la parra con una mano, pudo alcanzar la fresa con la otra. ¡Qué deliciosa estaba!...

Carne de zen huesos de zen.